Tu búsqueda de empleo comienza así: La actitud de éxito (Fuente: http://neuvoo.com.ar/es)

Ante todo, debes adoptar una actitud optimista y curiosa en lo que se refiere a tu entorno. 

Algunas personas poseen más capacidad de adaptación y resiliencia que otras, es por ello que aunque te encuentres desempleado o tengas ansiedad por encontrar tu primer empleo, debes mantener una actitud positiva y buen humor durante tu período de búsqueda; la vida continua y ¡lo mejor está por venir! esta buena actitud, te hará transmitir más entusiasmo y dinamismo, no solo en persona, sino también en tus comunicaciones por email o por teléfono, de esta manera, el empleador sentirá tu motivación e interés. 

Además recuerda que las empresas buscan más que empleados, “colaboradores”, personas en las cuales podrán confiar y que compartan sus mismos valores y pasiones, de manera que, demuestra que tienes la actitud. 

Calidad y no cantidad: evita mandar de inmediato tu CV sin haber leído bien la oferta, debido a que serás visto como una persona poco seria y falta de profesionalismo. Mientras más aplicaciones hagas no tendrás más oportunidades de encontrar el trabajo deseado. 

No puedes limitar tu búsqueda a responder a las vacantes de forma robótica, toma tu tiempo para ver todas las ofertas disponibles y escoge las que se adapten a ti. Responder a las oportunidades de empleo automáticamente solo te va a llevar a perder tiempo sin ningún resultado fructífero.

Si ya te has postulado y no has tenido buenos resultados, entonces no te quedes inactivo, opta por participar en eventos, actividades o voluntariados que te motiven y te lleven a ampliar tu círculo social, el crear nuevas relaciones te acercará a encontrar las oportunidades desconocidas.

¡Adáptate! 

Una vez que hayas evaluado las vacantes que encajan con tu perfil, debes adaptar tu CV a la oferta laboral. 

La idea de esto, es mostrarle al profesional de recursos humanos que tú tienes el perfil que él está buscando.

En cuanto a tu resumen curricular, evita el decirlo todo, describir todo en detalle y no hagas repeticiones inútiles. Quizás has realizado muchos cursos, quizás tengas una vasta experiencia, pero, te aseguro que muchos de estos aspectos de tu CV no tienen ninguna relación con el cargo ofrecido, entonces, dependiendo del caso, es mejor no mencionarlo. 

Igualmente, es preferible omitir el hecho de que tengas "conocimientos básicos en un idioma" (ej. puedes entender algo de italiano o de portugués) pero, si es un idioma que la empresa no está requiriendo para tu cargo, simplemente estarás inflando tu CV con cosas que al reclutador no le interesan. Utiliza estos espacios para desarrollar los logros obtenidos en tu vida profesional. 

Recuerda que eres libre de destacar las competencias que te convengan para conseguir el puesto, puedes usar negritas, mayúsculas e incluso colores (siempre en un contexto profesional). Un resumen curricular, focalizado, preciso y profesional que le muestre al especialista de recursos humanos que "tú eres la persona que la empresa necesita" te llevará al éxito.

No dejes nada al azar, los procesos de reclutamiento son estructurados, entonces debes convertirte en el candidato que brille. Sal del lote, ¡atrévete! y evalúa cual de tus competencias aportarán algo original a la empresa que te haga destacar. 

 

(Fuente: http://neuvoo.com.ar/es)